La tragedia en Haití
“El Parlamento ha colapsado. La oficina tributaria ha colapsado. Las escuelas han colapsado. Los hospitales han colapsado. Hay muchas escuelas con cantidad de gente muerta dentro” – René Préval, Presidente de Haití.
Todos hemos escuchado las tristes noticias que nos llegan desde Haití y la tragedia de su terremoto. A partir de ello, ahora se difunden por el mundo los llamados de ayuda para la población afectada de tal manera que, en diversas declaraciones, se considera sea éste uno de los peores momentos de su historia en muchos años. Varios países a través de sus distintas organizaciones nacionales e internacionales unen sus esfuerzos para acercar a Haití lo más básico que permita, primero, la supervivencia de aquellos que aún se encuentran con vida y, segundo, dar luz a acciones que hagan posible su recuperación. Agua embotellada, alimentos enlatados, medicamentos, artículos de higiene personal y ropa para todas las edades, así como recursos humanos que apoyen en el rescate de sobrevivientes y el retiro de cadáveres, son las necesidades inmediatas solicitadas. México es uno de los países que ya está brindando ayuda a través de la Armada y la Secretaría de Marina, además de brigadas de rescate y otras organizaciones locales.
Lo sucedido es un hecho histórico y cada uno de nosotros tenemos parte en esta historia, aunque quizá no lo sepamos con certeza. Mi invitación es a participar de manera consciente en pro de la supervivencia y recuperación de los afectados a través de nuestras posibilidades. A nivel nacional, la Cruz Roja es centro de acopio y traslado de recursos materiales. En el caso de Monterrey, la comunidad de twitter se está organizando para hacer lo suyo. Con los amigos de GotGeek? se propone una alternativa de modo que la comunidad regia de twitter extienda su mano a los hermanos haitianos. Si no puedes participar en ella, también con ellos podrás encontrar información sobre centros de acopio en el área metropolitana.
El panorama es difícil y poco prometedor ahora; pero si lo miramos bien, nos damos cuenta de que somos más quienes podemos ayudar que los ya miles de afectados. Solos no podremos, pero juntos podemos todo.