Sobre honestidad
El día de hoy he tenido una muy enriquecedora experiencia con una completa desconocida que ha quedado grabada como una de esas memorias que contaré por el resto de mi vida cuando haya que hablar de honestidad.
En un momento que aún no puedo concebir, perdí mi cartera. Una cartera con todas esos detalles importantes que una cartera de mujer/esposa/madre/profesionista puede guardar; detalles que quizá a nadie más importen, pero que significan mi día a día. Para cuando me dí cuenta que la había extraviado y estaba en la desesperación de buscarla, recibo la llamada de alguien quien dice tenerla y querer devolvérmela. Y créanmelo, así sucedió.
Hoy perdí mi cartera y hoy mismo la recuperé. Perdí una cartera y recibí un regalo a cambio: la esperanza en que las cosas nunca están “totalmente perdidas”. Sé que al leer esto más de uno podrá recordar fácilmente momentos en los que las cosas no se parecen ni en lo más mínimo a este sentimiento (yo mismo puedo recordar algunas ahora mismo). Pero creo que cuando esto sucede, más que refugiarnos en la pesada densidad del coraje o el deseo de venganza que provoca la deshonestidad, vale la pena ejecutar el reto de ser honestos nosotros primero.
La lección aprendida hoy es: No te conviertas en aquello contra lo que luchas cada día. ¿Qué tan honesta puedo ser yo?
Gracias J.M.
1 Comentario
Es muy enriquecedor, y creo k al ser testigo de ese acontecimiento tambien he recuperado la fé en k no todo esta perdido…