El iPad y los diputados del PRI en México
Durante la jornada del 25 de Agosto para definir su agenda legislativa, a los diputados del PRI en el Congreso les fue asignada un iPad por parte del coordinador de esta fracción, justificando que es parte del esfuerzo para “agilizar la comunicación interna de su fracción”. En “La Crónica de Hoy” podrán encontrar una descripción de la nota respectiva.
Con el conocimiento sobre la evidente relación que existe entre la sociedad mexicana y sus gobernantes, no es sorprendente encontrarse con comentarios reprobatorios y de rechazo ante una noticia así. Sin embargo, me parece importante hacer una breve reflexión al respecto.
- Considerar el iPad (o cualquier otro tipo de dispositivo tecnológico de información) como un lujo y no como una herramienta es un error recurrente entre la mayoría de las personas. Estoy consciente de la situación de mercadotécnia involucrada en este fenómeno, pero si somos prácticos y realistas, el iPad es un recurso que representa una alternativa de consumo, al igual que otros tantos productos similares. El valor y significado que las personas dan a ese bien material es ya una cuestión de idiosincracia personal o, en algunos casos, social.
- Cuando comenzaba mi actividad en Twitter hace menos de un año, recuerdo que una de las primeras cosas que encontré fue la exigencia que se dirigía al Congreso respecto de considerar el uso del internet como necesidad básica en el territorio mexicano, exigencia que creo se mantiene vigente aún. Tomando este hecho como punto de partida, me parece una contrariedad por parte de la sociedad el hacer un reclamo por el hecho de que se le haya invertido en tecnología de punta a servidores públicos de esa categoría.
En la espera de los comentarios que se podrán suscitar por lo que acabo de comentar, me adelantaré a decir que POR SUPUESTO conozco la situación del sistema de gobierno en mi país y claro está para mí, como para todos, que hay serias áreas de oportunidad por atender. Pero también vale la pena ser realistas en cuanto a que el iPad, en sí, no es el problema. Como ellos, existen organizaciones que lo han hecho previamente, donde la Universidad de Seton Hill en Pennsylvania fue una de las primeras noticias que se escucharon a partir de la liberación al mercado de este producto.
Claro que estamos en posición de exigir y promover que nuestros representantes trabajen, pero también debemos aprender a exigir lo correcto. Hay ocasiones en que desviamos nuestra atención de lo realmente importante hacia el escándalo, y creo que esta es una de ellas. La exigencia a nuestros representantes de gobierno es tanto un derecho como una responsabilidad cívica, pero habrá que encontrar las maneras adecuadas de hacerlo, para no caer también en el juego de la mercadotécnia y el circo social del que tanto nos quejamos.
Y yo me pregunto:
- ¿Qué alternativas tengo para contribuir al cumplimiento de las responsabilidades de mis gobernantes?
- ¿Es posible que yo contribuya a mejorar la legislación en mi país?