La marcha de las putas en Monterrey
Aunque creo plenamente en el derecho a la libre expresión, así como en la responsabilidad de aportar ante problemas sociales que nos implican a todos, debo confesar mi percepción de que el concepto propuesto por “La marcha de las putas” no refleja claramente algo de esto.
Al enterarme que “La marcha de las putas” será realizada en Monterrey en próximos días, me dí a la tarea de investigar un poco más al respecto.
Estoy de acuerdo en que hay mucho por hacer en contextos de respeto, tolerancia, paciencia y equidad; pero no sólo entre hombres y mujeres, sino entre las personas como sociedad en general.
Además, el “móvil” y mecanismos de esta marcha no me parecen los más adecuados. Es más, me preocupa que ni sus organizadores ni sus participantes tengan una idea clara de sus propuestas, ya que no parece haber consistencia entre la logística del movimiento con lo que difunden.
En primer término, este movimiento se inicia a partir del comentario de una mujer policía canadiense en una conferencia en una escuela de leyes en Toronto, en la que sugiere que las mujeres “pueden evitar un asalto sexual si no visten como putas”. No cabe duda que éste es un comentario, más que denigrante, si muy ignorante. Pero reaccionar con una marcha como esta por una persona que dijo algo con tanta ignorancia es como gritarle a un sordo.
Segundo: El asunto de “ir vestidas como putas para que queden claras sus exigencias” (en una manera de “no soy yo quien debe cambiar sino el resto del mundo”) me parece tan agresivo y abusivo como los delitos sexuales por los cuales se exigen protección y comprensión. Pensemos claramente: el acoso, el abuso y la violación sexuales implican este “te exijo que me satisfagas”. Percibo un mensaje similar de esta marcha.
Por supuesto que hay una lucha, pero no contra otros sino para y con nosotros mismos. El trabajo, la familia, las amistades; sostener nuestra asertividad en la vida cotidiana me parecen maneras más viables para lograr cambios. Y por supuesto que la demanda de protección y comprensión es necesaria para el caso de estos delitos (al igual que el maltrato infantil, la trata de personas, el narcotráfico, entre otros). Sin embargo, tenemos la tarea de abrir espacios en los cuales poder entrenarnos para adquirir habilidades que nos permitan tomar acciones al respecto. Talleres, conferencias, grupos de apoyo, divulgación de textos… Estos espacios existen y deben estar al alcance de quienes lo necesiten.
Recordemos: El reclamo no propone, pero sí la educación.
Nota de interés:
¿Sabían que Michael Sanguinetti, quien es la mujer policía que hizo este comentario, ya ha pedido disculpas públicamente?