Por un voto libre, secreto, responsable y razonado
La democracia es una forma superior de gobierno, porque se basa en el respeto del hombre como ser racional. – John Fitzgerald Kennedy.
Con el inicio del 2012, comienza en México el proceso electoral formal para cargos públicos federales; es decir, elecciones para presidente del país, senadores y diputados principalmente (y algunos cargos locales en estados y municipios). Y aunque al escuchar sobre “cargos públicos” lo evidente es centrar la atención en las actividades de los grupos políticos, debemos ser conscientes de que, al estar nuestro país organizado bajo un régimen democrático, los ciudadanos mexicanos tenemos un papel prioritario por desempeñar.
Según la Real Academia Española, la democracia se define como “doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el gobierno”, lo que significa que somos todos los ciudadanos mexicanos quienes elegiremos a los representantes políticos de nuestro país. Esto va más allá de dar nuestro favor a quienes ocuparán espacios de gobierno, pues con esos espacios estaremos otorgando además facultades, derechos y responsabilidades sobre el rumbo y la historia del país donde vivimos.
El medio para participar de las elecciones es el voto, el cual implica el ejercicio de nuestros derechos y obligaciones como ciudadanos mexicanos. Como derecho, el voto emitido deberá ser libre y secreto. Como obligación, deberá ser responsable y razonado.
¿Estamos listos para hacer uso del derecho/responsabilidad que tenemos con México? ¿Cómo podemos prepararnos para hacerlos efectivos?
Algunos puntos que considero importantes para reflexionar en la consolidación de nuestras decisiones electorales son:
- Debemos votar. Al ser el voto nuestra mejor herramienta activa para intervenir en el proceso social-político de México, es una responsabilidad usarlo de la mejor manera y, así, defenderlo. Abstenernos de votar o anular su validez no significa que “no estemos participando”, significa que estamos regalando nuestra participación para que la use alguien más a su conveniencia. Pensemos que, al dar nuestro punto a favor a un candidato, estamos al mismo tiempo declarando que no queremos a otros más.
- Debemos estar informados. Aprovechemos los medios informativos con los que contamos. Las campañas políticas de los candidatos deben cumplir con requisitos para informar y difundir a la población sobre sus objetivos y propuestas de gobierno. Ayudemos también a la difusión de la información en lo posible.
- Debemos razonar el voto. Conozcamos sobre las fuentes de información con las que contamos y su veracidad, practiquemos la discusión sobre nuestras opiniones (no la confrontación o pelea), investiguemos sobre las dudas. Consultemos sobre medios de comunicación que nos acerquen a los candidatos que representen nuestros intereses y contribuyamos con ellos a fortalecer las propuestas que nos parezcan valiosas.
- Debemos ayudar a otros en el ejercicio de votar. El proceso electoral debe incluir a todos los mexicanos en lo posible. Como es bien sabido, hay ciudadanos quienes no cuentan con las mismas alternativas (culturales, de conocimiento, económicas, de infraestructura) que otros, lo que es punto sensible para abrir caminos a la corrupción y al delito electoral. Ayudemos a quienes no están en las mismas posibilidades para que ejerzan su derecho a votar y reconozcan sus obligaciones en la medida de sus capacidades.
- Comunicación efectiva, tolerancia y voluntad son cualidades indispensables para un proceso electoral productivo. Practiquemos nuestras capacidades para establecer acuerdos y conciliar diferencias como ciudadanos. Defendamos nuestra integridad y seguridad como ciudadanos mexicanos ante nuestros representantes de gobierno, educando en la cultura del respeto que aspiramos para nosotros mismos.
La vida política tiene un impacto directo en los contextos social y particular de los mexicanos; su función administra, gestiona y regula el marco de nuestras oportunidades para construir un estilo de vida en México. Cumplir con la responsabilidad de ejercer el voto nos otorga el libre derecho de exponer nuestras exigencias para engrandecer al país.
En nuestras manos está la posibilidad de educar a la jerarquía política contra sus vicios, y nada mejor que un ejemplo claro de responsabilidad y compromiso para lograrlo.
“Sin democracia, la libertad es una quimera.” – Octavio Paz.
5 Comentarios
Hagamos conciencia al menos a tres a nuestro alrededor, y hacerles ver lo importante que es el votar, muy bien Daya sigue con estas buenas notas, saludos
estoy deacuerdo con lo que escribes…pero olvidas que estamos en una etapa que se podria llamar Desesperanza Aprendida lo cual significa que es un estado de pérdida de la esperanza, una renuncia a toda posibilidad de que las cosas salgan bien, se resuelvan o mejoren El filósofo Nietzsche, la consideraba “la enfermedad del alma moderna” Es una manera de considerarse a la vez: atrapado, agobiado .y todo esto por las situaciones que estamos viviendo y por los candidatos que nos estan recetando, pero tienes mucha razon hay que analizar pensar y sentir nuestro voto…..
ya que estamos pasando por una etapa de transicion, y estamos ctivos en el mejor proyecto que tenemos que es nuestra vida….asi que como parte de este proyecto esta el area civil yo ya estoy en esooo….y que Dios guie lo mejor posible a nuestra patria y muestra nacion
y a votar se a dicho!! y si los Mayas se equibocan …que salga electo justo el que Mexico y nosottros necesitamos, para los proximos seis años!!!
JFK definió lo (idealmente) básico en una forma de gobierno demócrata. Winston Churchill dijo: “El mejor argumento contra la democracia es una conversación de 5 minutos con un votante promedio”. Para mi, la frase de Churchil es aplastante por lo atinada que resulta.
Ambos sabían que para que exista democracia se necesita, antes que nada, al “hombre racional”. Es lo ideal, pero el idealismo es, en muchas ocasiones, sinónimo de utopismo.
Por ejemplo, en un asunto de economía, tema que yo no entiendo a fondo, no me deberían dejar (y efectivamente, no puedo) votar, aún cuando el resultado de la votación tenga repercusión en mi vida.
Yo opino que idealismos aparte, que debe haber una forma distinta. La gente menos ignorante (para no decir “inteligente” que ya suena a ideal) debe tener la obligación de votar. Podría hacerse una campaña del no-voto dirigida a cierto “nicho de mercado” (por ejemplo, aquellos que no sepan explicar que quiso decir Octavio Paz al decir “Sin democracia, la libertad es una quimera.”), Esta campaña no-voto, no sería díficil, normalmente estas personas tienden a no hacerlo. Es más díficil convencer a un “menos ignorante” de votar si esta convencido que el no-voto es una forma de protesta, en nuestro sistema, su protesta no tiene ningún efecto.
Si el votante “menos ignorante” por obligación (aunque sea moral) vota y si se logra el abstencionismo del votante ignorante, entonces resultará mas fácil distinguir que la abstención fue por ignorancia (ya que la abstención por protesta no existe).
Dicen que la democracia es el menos peor de los sistemas políticos. Yo creo que ni blanco ni negro. En Alemania, el Presidente de la República es elegido por el pueblo, teniendo principalmente funciones representativas, pero el Canciller, jefe de gobierno, es elegido por el parlamento (elegido por el pueblo), el Canciller designa su gabinete. Sin que crea que es un sistema infalible (tienen muchos defectos), al menos tiende a un punto medio. Un punto aparte (pero no menos importante) es también la idiosincrasia de cada pueblo.
Si la mitad de mexicanos no ha leído nunca un periódico y la mitad de mexicanos nunca han votado en elecciones presidenciales, yo espero y deseo (fervientemente) que sea la misma mitad.
Obviamente todo lo escrito anteriormente supone que nuestro sistema electoral efectivamente funciona. ¿Se debe tener fe ciega en el sistema electoral mexicano?. Yo vuelvo a mi teoría de ni blanco ni negro, si no funciona, no representa ningún daño votar. Si no funciona, no queda más que resignarnos y podríamos volvernos cínicamente idealistas para ser tristemente felices.
“Siempre he sabido y entendido que los idiotas son mayoría, así que con seguridad ganarán.” – Louis-Ferdinand Céline
Te hago comentario porque me parece realmente interesante tu comentario. Quisiera compartir dos comentarios:
Primero el decir que estoy muy de acuerdo en tu punto: casarnos con un sistema no es la propuesta. Sin embargo, no nos impide trabajar en ella.
Segundo, es verdad que un ideal es utopía, pero eso no la hace inútil. Un ideal no es para aferrase, es para buscarse y construir en el camino hacia el cumplimiento de objetivos que este ideal hagan posible.
Gracias por tu comentario. Me ha hecho pensar en algunos puntos importantes.
[...] escribir mi post anterior “Por un voto libre, secreto, responsable y razonado” y al reflexionar sobre comentarios recibidos (algunos públicos y otros no), he querido compartir [...]