Al escribir mi post anterior “Por un voto libre, secreto, responsable y razonado” y al reflexionar sobre comentarios recibidos (algunos públicos y otros no), he querido compartir observaciones que han resultado de ello. Particularmente, sobre la importancia de practicar el voto en las próximas elecciones del 2012 en México, y la alternativa de abstenerse de votar.

El voto es el medio por excelencia para participar durante el proceso electoral (además de las actividades de campaña para aquellos involucrados en ellas), ya que nos permite expresar sobre nuestras elecciones respecto de candidatos y proyectos de gobierno propuestos. Es un medio adecuado para tomar decisiones políticas en un contexto de respeto y consenso.

Sin embargo, puede darse el caso en el que un ciudadano no encontrara alternativas viables en ninguna de las diferentes opciones propuestas del momento. Forzar la elección a alguno de ellos con completa inconformidad y desacuerdo puede provocar, a mediano o largo plazo, un estado de descontento que limita el sentido que el concepto de “democracia” tiene. Es de pensar entonces que la abstención al voto es una alternativa para estos casos. Después de todo, podemos asumir que la abstención es una forma de expresar la opinión sobre las opciones propuestas.

Por supuesto que la decisión de abstenerse de votar deberá ser responsable y razonada para que pueda ser una contribución real al proceso democrático, de manera que aplicar los puntos que expongo en mi post anterior pueden ser útiles para lograrlo. En el caso de la abstención del voto, conocer sobre las opciones, investigar las dudas, discutir y reflexionar sobre los cuestionamientos, son ejercicios válidos para darle un uso adecuado a nuestro voto, esta vez decidiendo no votar.

Y otro punto importante a considerar es el tener presente que en nuestro país habrá elecciones federales y, en algunos casos, estatales en diferentes cargos. Procuremos no descuidar otros cargos políticos en transición por centrarnos en nuestra decisión de abstenernos de votar por alguno en particular. Estamos en la posibilidad de decidir no votar por un cargo en específico, pero aún así participar en otros.

Una clave en el uso responsable de nuestro voto como ciudadanos mexicanos es la conciencia de que nuestro derecho/obligación de participar de las elecciones no es con los candidatos ni con los partidos políticos, sino con la democracia y con nuestra contribución para que ésta sea respetada.